Servicios de consultoría para el desarrollo del Plan Nacional de Adaptación del Estado de Qatar

Servicios de consultoría para el desarrollo del Plan Nacional de Adaptación del Estado de Qatar

Water, Environement and Beyond (WE&B) se ha adjudicado un contrato de asistencia técnica de 139.887,02 euros en Catar, en colaboración con OcaGlobal, para dar apoyo al Global Green Growth Institute (GGGI) en el proceso de elaboración del Plan Nacional de Adaptación (NAP) del Estado de Catar, con el objetivo de permitir al país identificar y abordar sus prioridades a mediano y largo plazo en materia de adaptación al cambio climático.

Esto forma parte de la estrategia de desarrollo más amplia de la región ejecutada a través de un programa de cooperación plurianual entre GGGI y el Ministerio de Medio Ambiente y Cambio Climático de Catar (MECC). El Programa de Cooperación MECC-GGGI incluye varias áreas de trabajo, entre ellas la adaptación y mitigación al cambio climático, modelización de la economía verde y desarrollo de capacidades.

Estas actividades contribuirán directamente a los objetivos de sostenibilidad ambiental, diversificación económica y cooperación internacional establecidos en la Visión Nacional de Catar 2030 (QNV), la Tercera Estrategia Nacional de Desarrollo (NDS-3), el Plan Nacional de Acción sobre Cambio Climático (NCCAP) y la Estrategia Nacional de Medio Ambiente y Cambio Climático (QNE).

Precisamente, un componente clave de este proceso de adaptación a nivel nacional es la elaboración del NAP. En este caso, el plan está basado en los resultados de las evaluaciones existentes a nivel nacional de riesgo climático y vulnerabilidad, así como en las medidas de adaptación al cambio climático identificadas en seis sectores clave del Estado: (i) salud pública, (ii) agua, (iii) energía, (iv) agricultura y ganadería, (v) infraestructura y (vi) biodiversidad. Para poder seguir trabajando sobre estos resultados, contamos con el apoyo de expertos de consultores internos como externos locales.

Desde WE&B, nos complace ser el socio líder con apoyo de OcaGlobal, para asistir a GGGI y el MECC en esta iniciativa. Fundamentalmente, el apoyo brindado por nuestro equipo se centra en (i) evaluar y priorizar las medidas de adaptación identificada; (ii) establecer una línea base de riesgos y priorizar acciones para el NAP, alineada con las políticas generales y los objetivos nacionales; y (iii) involucrar a las autoridades, agencias y partes interesadas relevantes en los seis sectores clave para facilitar el proceso de formulación del NAP. Ahora mismo el proyecto se encuentra en fase de implementación, con gran parte de las actividades realizadas y recibiendo buena retroalimentación por parte del cliente y de todos los involucrados. Para más información y detalles pueden visitar https://gggi.org/?country=qatar o poner-se en contacto con nosotros en info@weandb.org.

APOYO AL ESTABLECIMIENTO DEL NATURA 2000 NETWORK PARA MONTENEGRO

APOYO AL ESTABLECIMIENTO DEL NATURA 2000 NETWORK PARA MONTENEGRO

EPTISA ha sido adjudicataria del contrato de asistencia técnica de 1.290.000 euros financiado por la Comisión Europea para apoyar el establecimiento de la Red Natura 2000 en Montenegro. Este proyecto tiene como objetivo principal contribuir a la identificación y establecimiento de esta red, asegurando la conservación de los hábitats y especies de mayor valor ecológico y más amenazados, en cumplimiento con las Directivas de Aves y Hábitats de la Unión Europea

La Red Natura 2000 es el principal instrumento de la política de naturaleza y biodiversidad de la Unión Europea, que trabaja para garantizar la supervivencia a largo plazo de las especies y tipos de hábitats más valiosos y amenazados de Europa. Al convertirse en una realidad en todos los Estados miembros de la UE y cubrir más del 18% de la superficie terrestre de la UE y casi el 6% de su territorio marino, la red constituye la mayor red coordinada de áreas protegidas del mundo, y su extensión también está prevista en todos los países potenciales para ser miembros de la Unión Europea.

 

 

La iniciativa forma parte de los esfuerzos de Montenegro para cumplir con los criterios de cierre del Capítulo 27 en su proceso de adhesión a la UE, reforzando la capacidad institucional y administrativa del país en materia de protección de la naturaleza y aplicación de la normativa medioambiental. Este proyecto tiene gran relevancia, ya que el establecimiento de la Red Natura 2000 es uno de los puntos clave para el cierre de dicho capítulo, relacionado con la política comunitaria de medio ambiente y cambio climático.

Durante los 36 meses de duración del proyecto, EPTISA brindará apoyo a los diferentes Ministerios y Agencias para aumentar la capacidad administrativa institucional en la implementación y ejecución de la legislación medioambiental de la UE en el ámbito de la protección de la naturaleza. También se establecerá un plan de monitoreo a largo plazo, con capacitación y transferencia de conocimiento, así como una estrategia de comunicación para sensibilizar a los actores clave, complementado por visitas de estudio a países con experiencia en la gestión de Natura 2000.

Con esta iniciativa, EPTISA contribuirá significativamente al fortalecimiento de la gobernanza ambiental en Montenegro, facilitando su camino hacia la integración en la Unión Europea y asegurando la conservación de su biodiversidad en línea con los estándares europeos. Se trabajará con el Ministerio de Turismo, Ecología, Desarrollo Sostenible y la Agencia de Protección del Medio Ambiente (EPA) para que el proyecto sea un éxito, beneficiando a investigadores, técnicos ambientales, administraciones estatales y locales y actores clave en la gestión y conservación de los recursos naturales del país.

Jornada de colaboración sobre financiación para el desarrollo sostenible

Jornada de colaboración sobre financiación para el desarrollo sostenible

 El encuentro pretende servir de preparación para la 4a
Conferencia Internacional de Financiación para el Desarrollo El pasado13 de diciembre, el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación acogió una jornada multiactor centrada en el proceso preparatorio de la próxima 4a Conferencia Internacional de Financiación para el Desarrollo de Naciones Unidas. El evento «Nuestro camino a Sevilla 2025» reunió a
representantes de diversos sectores para dialogar y colaborar en torno a los retos y
oportunidades de la financiación para el desarrollo sostenible.

La jornada sirvió como plataforma de diálogo y coordinación entre actores
clave de diferentes ámbitos, en un esfuerzo por avanzar en una agenda
transformadora que no solo movilice recursos, sino que fomente una visión de
desarrollo sostenible.

María Garrón, Directora general de DT Global Europa y presidenta de
CONSULTED, participó en la sesión de trabajo centrada en “el rol de la AOD.
Financiación del desarrollo y financiación climática. Movilización de financiación
privada”. El grupo se centró en analizar el papel de la Ayuda Oficial para el
Desarrollo como motor de la financiación para el desarrollo y la financiación
climática, especialmente en los países más vulnerables. A lo largo de la sesión, se
exploraron mecanismos innovadores para movilizar financiación privada que
complemente la AOD y amplíe el alcance de la inversión en desarrollo sostenible.

 

 

El grupo abordó cuestiones como la integración de la perspectiva de género en
las estrategias de AOD, así como nuevas estrategias de dirección de los recursos
financieros hacia las comunidades locales, asegurando que los beneficios del desarrollo
se distribuyan de forma equitativa y efectiva.
Este encuentro ha servido como preparación clave de cara a la Conferencia Internacional
de Financiación para el Desarrollo de Naciones Unidas que se celebrará en Sevilla
entre el 30 de junio y el 3 de julio de 2025. Evento que se perfila como uno de los más
relevantes de los últimos años para abordar la financiación del desarrollo a nivel global.

 

 

Consulted y el IICA fortalecen la cooperación en innovación agrícola y agroalimentaria

Consulted y el IICA fortalecen la cooperación en innovación agrícola y agroalimentaria

La Asociación Española de Consultoras de Cooperación, Consulted, y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) han celebrado recientemente una fructífera reunión de trabajo. Durante el encuentro, los socios de Consulted tuvieron la oportunidad de conocer de primera mano los objetivos y la misión del IICA, así como sus programas y sectores prioritarios de actuación.

En la reunión, las empresas asociadas a Consulted presentaron a Soraya Villaroya, coordinadora de la oficina permanente para Europa, y a Hombray Taylor, especialista de proyectos del IICA, sus experiencias en áreas como la agricultura, la innovación y la certificación en América Latina. Este intercambio permitió a los participantes explorar nuevas oportunidades de colaboración y fortalecer los lazos entre ambas organizaciones.

María Garrón, presidenta de Consulted, destacó la gran oportunidad que encuentros bilaterales como este suponen para los socios de la asociación. “Estos diálogos claros y directos abren nuevas vías de cooperación y permiten a nuestras empresas compartir conocimientos y experiencias que son fundamentales para el desarrollo sostenible en el sector agrícola y agroalimentario. La colaboración con el IICA nos brinda una plataforma única para impulsar proyectos innovadores y sostenibles en América Latina, beneficiando tanto a nuestras empresas como a las comunidades locales.”

 

La reunión concluyó con un firme compromiso de ambas partes para continuar trabajando

juntos en proyectos que promuevan la innovación y la sostenibilidad en la agricultura y la agroalimentación.

Para más información, visite:

Consulted: www.consulted.es

IICA: www.iica.int

 

España es un país mayoritariamente comprometido con el desarrollo, que cuenta con profesionales excepcionales. Pero al mismo tiempo, tiene un sistema de cooperación oficial que necesita renovarse

España es un país mayoritariamente comprometido con el desarrollo, que cuenta con profesionales excepcionales. Pero al mismo tiempo, tiene un sistema de cooperación oficial que necesita renovarse

El Índice de Transparencia de la Ayuda 2024 ha sacado la tarjeta roja a la cooperación oficial española. Esta iniciativa, mejorable como todo, impulsa algo casi revolucionario en cualquier ámbito de la acción exterior: fomentar la transparencia y la rendición de cuentas. Desde hace más de 10 años es un buen punto de encuentro para visualizar los enormes cambios que se han producido en el ámbito de la cooperación internacional.

El caso de España es llamativo. Especialmente para todos aquellos que creían que los malos resultados del Índice 2022 solo podían mejorar. Este año, de 50 organizaciones, la Agencia Española de Cooperación Internacional y Desarrollo (AECID) ha quedado penúltima, solo por delante de la agencia china. La razón oficial es que la AECID ha comenzado a desarrollar su nuevo sistema de información y eso le ha llevado a pausar la publicación de datos. Sin duda esto puede funcionar como justificación temporal, pero en el resto del artículo expongo por qué creo que los problemas son más profundos y suscitan una pregunta incómoda: ¿es posible que los grandes debates a nivel político e institucional de los últimos años no hayan conseguido solventar los problemas de fondo de la cooperación oficial española?

Indudablemente, todos queremos un modelo de cooperación renovado. Este verano, en contraste con los malos resultados del Índice de Transparencia, esperábamos la aprobación del nuevo Plan Director de la Cooperación Española (2024-2027). Mejor dicho, esperábamos un texto que plasmase el impulso modernizador que ha llevado a actualizar la ley de cooperación después de más de 20 años.

El nuevo plan director muestra una visión completamente sobredimensionada de lo que en realidad es una cooperación con grandes limitaciones en tamaño y capacidad

Sin embargo, ese impulso se ha quedado cortísimo. Tanto que sugiere que los aires de cambio han podido ser un simple espejismo. Por una parte, porque las propuestas que presenta el Plan Director, ya sea a través de la intensificación de la cooperación con algunas regiones como África subsahariana o de otras iniciativas, como la aprobación del Estatuto del Cooperante; la creación del nuevo Fondo de Desarrollo Sostenible (FEDES); o la reforma de la normativa de subvenciones, son bienvenidas, pero difícilmente pueden considerarse hitos de la cooperación o aportes realmente innovadores.

Por otra, porque la lectura del Plan Director evidencia carencias que vienen de muy lejos. El texto da continuidad a lo de siempre. Muestra una visión completamente sobredimensionada de lo que en realidad es una cooperación con grandes limitaciones en tamaño y capacidad. Es tan grandilocuente que, en muchos párrafos, raya lo delirante. Y, lo peor de todo, demuestra aún muy poca consideración con el nivel de conocimiento y experiencia del sector y ninguna con los que pagamos todo esto.

Es preocupante que a estas alturas esta guía de actuación siga sin ofrecer ningún dato que explique cómo la cooperación española ha atendido necesidades concretas o explicar qué hemos hecho bien y en qué debemos mejorar. Que no haya ninguna referencia a áreas de impacto que justifiquen un curso lógico de acciones futuras. Que no haga un mínimo balance del gasto o de la experiencia de iniciativas y alianzas para el logro de objetivos específicos. Una cifra, un porcentaje, una tendencia. Algo que ayude a entender de dónde venimos y a donde vamos (¿no debería ser esa la esencia de un Plan Director?). Nada.

Los únicos números que aparecen son los relativos al aumento propuesto por la nueva ley, del actual 0,3% al 0,7% del PIB. Pero ese apunte viene deliberadamente desprovisto de la voluntad de proporcionar orientaciones, aunque sean todavía difusas, acerca de para qué doblar el presupuesto o cómo se va a utilizar. El Plan Director sigue ignorando cosas que hoy ya no son secundarias. Por ejemplo, ¿hay alguna razón que justifique que los españoles deban invertir el doble en su cooperación oficial sin un cambio radical de la cultura de objetivos y resultados?

Esto me hace volver al Índice de Transparencia de la Ayuda. Les pido que se fijen en las organizaciones que quedan en lo alto de la lista. Todas realizan un ejercicio completo y sistemático de rendición de cuentas para demostrar el vínculo entre objetivos y resultados. No hay trampa ni cartón. Y, sin embargo, seguimos a años luz de ellas. Por mucho que la AECID desarrolle un nuevo sistema de información de datos sobre nuestra ayuda oficial.

España es un país mayoritariamente comprometido con el desarrollo, con profesionales excepcionales. Pero al mismo tiempo, tiene un sistema de cooperación oficial muy difícil de revitalizar.

El gran dilema es que España es un país mayoritariamente comprometido con el desarrollo, que cuenta con profesionales excepcionales. Pero al mismo tiempo, tiene un sistema de cooperación oficial muy difícil de revitalizar.

No es el momento de enredarse en las críticas y justificaciones de siempre, sino de demostrar que hay ambición y voluntad de ofrecer un horizonte mucho más convincente. Uno que trascienda el tono evangelizador del Plan Director y confirme el deseo de lograr objetivos que animen una profunda transformación. Les propongo uno, y me atrevo a decir que tendría un apoyo mayoritario: que la cooperación española esté entre las 25 primeras del Índice de Transparencia en el 2030. Para ello cada vez estoy más convencido de que hay que ampliar un espacio nuevo, que crezca al margen de lo viejo, en coordinación, pero fuera de Exteriores, y mucho más cerca de Economía e Industria, y de entidades como el ICEX y Cofides. Un espacio en sintonía con las necesidades de la cooperación de hoy y de los próximos años, donde pueda generarse una visión y una cultura de trabajo radicalmente diferentes.

Hace ya algunos años que llevo publicando artículos sobre la necesidad de modernización de la acción exterior española. Es frustrante seguir haciéndolo. Me gustaría equivocarme y que la nueva ley esté siendo capaz de inspirar los cambios que necesita nuestro sistema oficial de cooperación. Yo, hoy por hoy, no los percibo. Sigo advirtiendo los síntomas de siempre, a remolque de tendencias y enfoques de terceros. Encubriendo con discursos la falta de datos concretos sobre un nuevo modelo, realmente integrador, que proyecte una convicción clara sobre lo que queremos ser, a qué queremos contribuir y cómo llevarlo a cabo.